28 de junio de 2013

SÓLO ME DUELE,/ COMO TU AUSENCIA/ CUANDO RESPIRO (Emma Cabal)

Cuando golpea la realidad
brutal
de saberte feliz lejos de mí.

Cuando te pienso
enajenado
en otra cama,
en otra piel.

Cuando me sube a la boca
viscoso

el sabor agrio
del abandono.

Cuando recuerdo
doliente
que un día creí morir
si te fueses.

Pero no,
no muero.
Es peor,
crueldad constante.


Duele,
mi pecho,
mi ser entero,
cuando respiro.


(Elvira Laruelo)

HOY ME PIDE EL CUERPO UNA BUENA BORRACHERA

¿De qué?
Pues no sé, 
supongo que me vale todo.

De risas con una amiga,
de versos,
de vinos (uno o dos, o más),
de mimos,
de chocolate,
de caricias (una o dos, o más),
cualquier vicio que me enajene los sentidos
por unas horas.

Algo, lo que sea,
por favor os pido,
que me arranque
esta piedra que me aplasta
y amenaza con hacerse eterna;
que me ahoga,
que me hunde,
que no cesa.

Aunque mucho me temo,
me conozco un poco,
que todo acabará
en una buena llorera.
Así, chaparrón de verano
que luego escampa,
cómo si no fuéramos sobrados de agua
y la tierra seca estuviese con sed
de mi neura crónica.

Y luego la culpa,
el repetirse y flagelarse:
“¿qué me falta?”.


(Elvira Laruelo)

“SI ALGÚN DÍA ME VES TRISTE NO ME DIGAS NADA, SÓLO QUIÉREME.” (Mario Benedetti)

No te alejes,
no preguntes
ni me hables,
sólo quiéreme.

Sin prisa,
como los buenos amantes,
que demoran caricias
y miden palabras,
lentamente.

Acaricia mi dolor,
besa mis párpados
y abrázame fuerte.

Si no vuelo,
si me hundo,
si notas que hui hacia dentro…
no te angusties,
por favor,
no me dejes.

Sólo quiéreme.


(Elvira Laruelo)

23 de junio de 2013

EL HILO DE LA ESPERANZA

El proyecto surgió tras la lectura del álbum El hilo de la vida, de Davide Cali y Serge Bloch, en Ediciones B; aquí se puede ver el libro original página a página. 
Nos llevó su tiempo y costó rematarlo, pero al final lo logramos y este es el resultado. Los autores son las alumnas-os de 4º ESO A.















22 de junio de 2013

INVENTARIO DE PERPLEJIDADES

Fui una niña extremadamente tímida,
pero me gano el pan hablando en público.

Nunca busqué un príncipe azul
pero besé varios sapos.

Soy un tanto pudorosa,
pero me desnudo escribiendo.

Me encantan los bebés,
pero me rodeo de adolescentes.

No me gusta el tabaco,
pero mis mejores amigos fuman.

Devoro palabras,
pero enmudezco con frecuencia.

Sueño con volar, vivir, viajar lejos…
pero no concibo despertar en otro paisaje.

Suave, ¿dulce?, quizás blanda,
pero roca firme si de amar se trata.


(Elvira Laruelo)

17 de junio de 2013



OTRO MUNDO ES POSIBLE

Sólo el amor puede cambiar el mundo 


el odio goza de muy buena salud 
gobierna las naciones 
regula los mercados 
engrasa la maquinaria del poder 

sólo el inesperado y fugaz destello del amor 
puede iluminar de nuestra vida el lado 
oscuro 

francotiradores del amor 
disparad 
disparad 
disparad aunque sea al aire.

(“Sufrir en público”, Ferran Fernández)

14 de junio de 2013

 






Penélope cotidiana,
sin palacio
ni pretendientes...
Lejos también
su Odiseo,
rey de copas.

(Elvira Laruelo)

10 de junio de 2013

MINIATURA, NOSTALGIA, MAGIA... FOTOGRAFÍAS PARA SOÑAR

Zev sólo tiene 13 años de edad  y Nellie, su hermana de 17, es su asistente. Juntos crean y producen magia, su talento y sensibilidad son maravillosos.

PARA VER MÁS OBRAS SUYAS.





MARAVILLOSA ORQUESTA

"NO TENEMOS QUE DESECHAR LAS COSAS TAN FÁCILMENTE, NO TENEMOS QUE DESECHAR A LAS PERSONAS TAN FÁCILMENTE."


9 de junio de 2013

EPIDEMIA

Se decía en los cafés, en las plazas, en los mercados: las palabras están muriendo. 

Murio Eucalipto, murió Colectivo, murió Paraguas, tan querida por todos. Murió Curioso y murió Rebelión. Murió Ditirambo, pero a pocos importó, porque pocos la conocían. Agonía tuvo una muerte coherente, larga y dolorosa. Al entierro de Pan acudieron millones en masa.


Caían por docenas, contagiadas.
Alarmadas, las autoridades racionaron las palabras. Cada ciudadano podrá utilizar treinta al mes. Se persiguieron las perífrasis y los circunloquios, se declararon proscritos los rodeos: el lenguaje se volvió exacto, los oradores, cirujanos. Los locuaces fueron encarcelados y puestos a disposición de los jueces en vistas que nunca más volvieron a ser orales. Incomunicaron a los charlatanes y los mudos se erigieron al fin en modelos sociales, pero lo celebraron en silencio.

Se pusieron de moda las medias palabras. Los enamorados aprendieron a decírselo todo con la mirada, los amantes, con las manos.

Lingüistas, académicos y semiólogos trataron de explicar el origen de la epidemia, pero no encontraron las palabras.


Y el lenguaje se llenó de ausencias. Los diccionarios se convirtieron en cementerios: morgues de papel alfabéticamente ordenadas, necrológicas encuadernadas de la A a la Z.

En secreto, los enamorados guardaron diez, doce palabras, para decírselas en el momento exacto.
También los poetas hicieron provisión. En un sótano húmedo, sin ventanas, amontonaron trescientas palabras. Se sabe que entre ellas estaba Mañana, estaba Mantel, estaba Esperanza. Y se sabe también que, apostados sobre ellas con sus rifles, se aprestaron a defenderlas con la vida.

(Fernando León de Aranoa, “Aquí yacen dragones”)

5 de junio de 2013

ÉSE QUE SUEÑO                              
                      

Ese que sabe 
que me vuelven loca los dulces
tanto como los besos
(aunque menuda redundancia
ahora que lo pienso).

Que conoce por mi gesto
cuándo necesito estar sola
o cuándo un abrazo,
o cuándo compañía en silencio
sin más.

Que me sorprende con un libro,
con una sonrisa a destiempo
o con un café.

Que me perdona las frases agrias
el mal gesto
y los días negros
en los que ni a él puedo explicar
lo que me ocurre
porque ni yo lo sé.

Que dice verme estupenda
y lo jura
y miente a sabiendas
y no da el brazo a torcer
aunque ya hayan pasado de largo
los veinte,
los treinta,
los cuarenta…

El mismo
a quien yo conozco
hasta los secretos 
que no sabe
de sí mismo;
al que leo
en la mirada
como en el más conocido de los libros.

El que sabe que mi flor es la rosa blanca
y nunca me regala una…

pero me besa en el cuello
y sale el sol.


(Elvira Laruelo)